Con la inminente “Operación Retorno” del verano y el comienzo de un nuevo ciclo laboral y educativo en septiembre, se anticipa un aumento significativo en el número de desplazamientos diarios y, consecuentemente, en la demanda de combustible. Aunque los precios actuales de la gasolina y el diésel son ligeramente más favorables que el año anterior, sigue siendo crucial buscar formas de optimizar el gasto en estos rubros esenciales. El más reciente informe de la Unión Europea sobre precios de combustibles indica que, en promedio, llenar un tanque de 55 litros de diésel ronda los 78,76 euros, mientras que para la gasolina el costo asciende a 81,73 euros.
Para abordar estas inquietudes y desmentir algunas ideas preconcebidas sobre el ahorro en el repostaje, La Vanguardia ha consultado a Nacho Rabadán, director de la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES). Rabadán enfatiza que una de las estrategias más efectivas para economizar es evitar las estaciones de servicio ubicadas directamente en autopistas y autovías. Estas, debido a los costos asociados a concesiones, personal adicional y mantenimiento de infraestructura, suelen ofrecer precios más elevados. Por lo tanto, desviarse un poco de la ruta para repostar en gasolineras fuera de estas vías rápidas puede significar un ahorro considerable. Además, el experto desmiente el mito de que repostar los lunes o a primera hora de la mañana sea más barato. Antiguamente, las estaciones enviaban sus tarifas a la Comisión Europea los lunes, lo que podía influir en los precios. Sin embargo, actualmente existe un monitoreo constante, y los precios se ajustan diariamente para mantener la competitividad. De igual manera, la creencia de que el combustible es más denso y, por ende, más económico a primera hora debido a las bajas temperaturas, es falsa, ya que los depósitos subterráneos mantienen una temperatura casi constante, independientemente de la hora del día o la estación del año. El director del CEEES también aclaró que la evaporación de combustible en tanques de vehículos es insignificante, por lo que no hay beneficio en no llenar completamente el depósito para evitarla.
No obstante, el consejo más relevante ofrecido por Rabadán es la importancia de no dejar que el depósito de combustible llegue a niveles extremadamente bajos. Conducir habitualmente con el tanque casi vacío, especialmente en vehículos más antiguos, puede ocasionar problemas mecánicos. Mantener siempre un nivel de combustible adecuado no solo previene estas complicaciones, sino que también contribuye a la durabilidad del sistema de inyección y la bomba de combustible, demostrando que la prevención es clave para un mantenimiento eficiente y económico del vehículo.
Adoptar hábitos de repostaje inteligentes y basados en información verificada no solo beneficia nuestra economía personal, sino que también fomenta una gestión más consciente y responsable de nuestros recursos. Al desterrar mitos y aplicar estrategias fundamentadas, contribuimos a un consumo más eficiente y a una mayor tranquilidad en nuestros desplazamientos. Esta actitud proactiva hacia el ahorro de combustible refleja una visión positiva y resolutiva frente a los desafíos económicos cotidianos, animándonos a buscar soluciones prácticas y sostenibles en todos los aspectos de nuestra vida.