La DGT Activa 7 Nuevos Radares Fijos: Ubicaciones Clave Reveladas

Instructions

La eterna discusión sobre si los radares son herramientas de seguridad vial o meros instrumentos recaudatorios persiste entre los conductores. Mientras algunos argumentan que su función principal es garantizar el cumplimiento de los límites de velocidad y, por ende, la seguridad en las vías, otros cuestionan su emplazamiento, sugiriendo que a menudo se sitúan en lugares de menor peligrosidad en lugar de en los tramos de alta siniestralidad. Sin embargo, la Dirección General de Tráfico (DGT) mantiene una postura clara y continúa expandiendo su red de vigilancia, con el objetivo de reforzar el control sobre la velocidad en las carreteras españolas. Esta estrategia busca una mayor observancia de las normativas de tráfico por parte de los conductores, contribuyendo así a una conducción más prudente y segura.

En línea con esta política, la DGT ha puesto en marcha un importante despliegue de nuevos dispositivos de control de velocidad, sumando un total de 32 radares instalados recientemente, de los cuales siete son de tipo fijo y están a punto de iniciar su operatividad sancionadora. Estas adiciones forman parte de un ambicioso plan que prevé la incorporación de 122 nuevos cinemómetros a lo largo del año 2025, elevando el número total de estos aparatos a casi 1.325 en todo el territorio nacional. La mayoría de estas nuevas incorporaciones, concretamente 69, serán radares de tramo, considerados por las autoridades como los más efectivos para fomentar una velocidad constante y moderada. Los siete radares fijos restantes, cuya ubicación detallada se ha revelado, se suman a esta iniciativa para intensificar la supervisión de la velocidad en puntos estratégicos de la red vial.

Nuevos Puntos de Control en Islas y Península

La reciente adición de siete radares fijos por parte de la DGT marca un paso significativo en el monitoreo de la velocidad en las carreteras españolas. Curiosamente, la mayoría de estos dispositivos, un total de cinco, han sido instalados en regiones insulares, específicamente en Baleares y Canarias. Esta concentración en zonas con alta afluencia turística en ciertas épocas del año podría indicar una estrategia enfocada en gestionar el flujo vehicular y la seguridad en estos destinos. Los dos radares fijos restantes se han ubicado en puntos neurálgicos de la península, contribuyendo a una cobertura más amplia en áreas de elevado tránsito automovilístico. Estos dispositivos, que inicialmente operaron con un modo de advertencia mediante cartas informativas, están ahora programados para comenzar a emitir sanciones en los próximos días, lo que representa un cambio importante para los conductores que transitan por estas vías.

Las ubicaciones específicas de estos siete radares fijos son cruciales para los conductores. En el archipiélago balear, se han desplegado tres unidades: dos en la isla de Mallorca, situadas en las carreteras Ma-30 y Ma-20, y una en Ibiza, en la vía EI-300. Estos puntos se encuentran en zonas de gran actividad, lo que sugiere un esfuerzo por parte de las autoridades locales para controlar el tráfico. Por su parte, en Canarias, dos nuevos radares fijos han sido instalados en Tenerife, la isla más densamente poblada del archipiélago, específicamente en las vías TF-652 y TF-2. Completando este despliegue, la península ibérica ve la incorporación de un radar en la provincia de Málaga, en la carretera A-7052, y otro en Madrid, en la M-14. Esta distribución geográfica abarca tanto destinos turísticos populares como importantes corredores de tráfico, lo que subraya la intención de la DGT de reforzar la seguridad vial en diversas regiones del país.

READ MORE

Recommend

All